el vuelo de la mariposa



"...el proceso educativo se parece más al vuelo de una mariposa que a la trayectoria de una bala". Philip Jackson, La vida en las aulas

Temas



Archivos

Enlaces


Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2005.

01/03/2005

Estrellas para Julia

Un día más, una semana más, un mes más. Nunca hasta ahora el paso del tiempo había tenido para ella un significado tan evidente. A veces pensaba en cómo se le amontonaban los días y los meses, en cómo pasaba el tiempo sin ningún aliciente, sin ningún sentido, sin que los días le dejaran nada para recordar. Ahora se sentía otra cada semana. En realidad era otra. No sabía si tenía que estar contenta. Era feliz, claro, pero también se sentía torpe y pesada y estaba demasiado ocupada con las nauseas, los olores, el sueño, la anemia...

Antonio la llamaba varias veces al día:

-- ¿Aún estáis las dos juntas?

Las dos juntas. Estar llena de vida, sentir cómo la vida crecía dentro de ella, cómo la vida le robaba su espacio interior, apuraba cada resquicio, cada pequeño rincón de su cuerpo... Su piel se estiraba hasta parecer transparente. Creía imposible que pudiera dar más de sí, ir un poco más allá, un poco más. Quería a aquella niña antes de que naciera. Se llamaría Julia. También hablaba con ella. Le estaba preparando un espacio en su casa y en su existencia. Hoy pintaba el techo de su habitación. Le emocionaba pensar que Julia distinguiría los brochazos y las imperfecciones, pero que valoraría el trabajo, el mimo que habían puesto sus inexpertas manos, las mismas manos que a veces escribían, acariciaban, hacían la comida, sentían frío y ahora pintaban el techo de la habitación de su hija... Cuando terminó decidió pondría en aquel techo estrellas, estrellas que le robaran la luz al día. Estrellas para Julia.
01/03/2005 23:56 Enlace permanente.

03/03/2005

Dudas razonables

¿Es necesario haber sido dado de alta del manicomio para considerarse cuerdo?


¿Si un perro hace pan, es perro o panadero? -para Víctor Pardo-


¿Todo lo bueno es malo?


¿Cuántos granos de arena son necesarios para formar un montón de arena?


¿Quién soy yo? y, sobre todo, ¿quién eres tú?
´
03/03/2005 00:09 Enlace permanente.

05/03/2005

Diario de un grumete

cuaderno1.jpgZaragoza, cinco de marzo de 2005

8:45. Desde antes de salir de la cama, desde antes de despertarme he sabido que hoy toca nada. Nada que pensar, nada que decir, nada que hacer, nada que esperar... Y me parece bien. Me ha parecido que no soplaba ese viento que me trae el rumor de las voces de los antiguos dioses: "...no escribas, hijo mío...". He visto, como cada día, los titulares de la prensa y he leído la columna de Mariano Gistaín. Mientras tomaba los dos primeros cafés del día he visitado las casas de los amigos y he borrado una docena de correos basura.

Voy a comprar la prensa. A ver si aún quedan ejemplares de "El gran dictador", el dvd que puede comparse hoy con El País.

10 h. El círculo de la rosa. Le envío un mensaje al artesano francés que está construyendo para nosotros le cylindre mère. Pronto Pepe Melero y yo podremos dar noticias de esta aventura quimérica y hermosísima que ha unido a una docena de raros, de amantes de lo inútil, de gentes preocupadas por muchas cosas, pero también por los detalles aparentemente intrascendentes. Ojalá fuera en abril, ese mes en el que cualquier cosa parece posible.

Me pregunto si puedo enlazar S'ha feito de nuey, si sonaría también en este diario marino la música de las montañas aragonesas, las notas de esta jota escrita por José Lera Alsina (1980) Editado por Grupo Val d'Echo en el álbum "Subordán" (1981), e interpretada en esta ocasión por la Escuela Municipal de Folklore y Música de Huesca.

A veces se hace de noche repentinamente, en cualquier parte, a cualquier hora. Se hace de noche cuando estoy solo o aunque me acompañe mucha gente. Se hace de noche como me ahogo en un apagón, en un desconsuelo o en una noche sin luna.

17 h. Me estoy quitando de muchas cosas. Dejé el tabaco y el alcohol. Ahora me estoy quitando de la siesta y de los sueños. Pero no sé si podré dejar sus besos.

19 h. Canción marinera. De León Felipe.

Todos somos marineros,
marineros que saben bien navegar.
Todos somos capitanes,
capitanes de la mar.

Todos somos capitanes
y la diferencia está
sólo en el barco en que vamos
sobre las aguas del mar.

Marinero, marinero;
marinero... capitán
que llevas un barco humilde
sobre las aguas del mar...
marinero...
capitán...
no te asuste
naufragar
que el tesoro que buscamos,
capitán,
no está en el seno del puerto
sino en el fondo del mar

22:16 h. He pasado la tarde revisando prensa de los días siguientes al golpe de Estado del 23 de febrero. Qué desdichado país... Hace poco tiempo, pero parece que aquel espectáculo tan bochornoso no podría volver a repetirse. He visto un par de vídeos: Suárez, Carrillo, Gutiérrez Mellado, Fraga, Blas Piñar... Cuánto miedo y cuánta vergüenza...

El Barcelona le ha sacado dos punticos más al Madrid. A ver si mañana gana el Zaragoza.

Estoy releyendo "La ternura del dragón" de Ignacio Martínez de Pisón y ahora voy a ponerme una película: "Mogambo", con Ava Gardner, la impresionante mujer que se dejó fotografiar en la plaza de toros de Zaragoza sólo para que Pepe Melero pudiera admirarla cuando, extrañamente, él no lee.
(continuará)
05/03/2005 22:32 Enlace permanente.

06/03/2005

Permitido fijar anuncios

prohibido2.jpg.
06/03/2005 16:01 Enlace permanente.

07/03/2005

Desde el fondo de todos sus naufragios

Hay cosas que no podré hacer. He perdido la inocencia de los lugares, de las luces y, sobre todo, de las palabras. Por eso, aunque no he querido deshacerme de ellas, no he vuelto a leer sus cartas.

- Me gustaría hablar contigo –me dijo-. Por todo lo que hemos hablado, por lo que nunca nos dijimos.

Cometí el error de aceptar aquel encuentro. En los últimos años me he especializado en equivocaciones. Cada vez que hay una mínima posibilidad, yo me equivoco siempre.

Cuando ella apareció, por fin, en el café que había sido escenario de nuestras conversaciones, de nuestros descubrimientos y de nuestro querer estar, yo había tomado tres cervezas que me supieron especialmente amargas y que se me hicieron muy largas. Llegó, como siempre, tarde. Estos retrasos formaban parte de su vida, de su manera de entender el mundo. Ella no les daba ninguna importancia. Yo no aprendí a esperarla como tampoco supe quererla. Intentamos sonreír. Acercó sus labios y apenas me rozó cuando dejó en mi cara un beso. Pero su perfume invadió inmediatamente mi cerebro. La serenidad que había intentado reunir mientras esperaba se disipó sin remedio y me sentí doblemente vulnerable. Hubiera hecho lo que me hubiera pedido.

Ella me miraba desde el fondo de todos sus naufragios. Intentamos decir algo después de ¿qué tal estás? Y no se nos ocurrió nada
07/03/2005 06:59 Enlace permanente.

09/03/2005

Decir, saber decir, querer decir

Mario Jiménez, el pescador de El cartero de Neruda, la novela de Antonio Skármenta, dejó definitivamente el mar por la emoción de entregar diariamente la correspondencia a Pablo Neruda en Isla Negra. Mario quería ser poeta. Y, en un momento de decisión extrema, así se lo hizo saber a don Pablo quien, sorprendido, le preguntó las razones de semejante aspiración:

"- Es que si fuera poeta podría decir lo que quiero.

-¿Y qué es lo que quieres decir?

- Bueno, ése es justamente el problema. Que como no soy poeta, no puedo decirlo".

Pensar, decir, hacer, sentir, existir,... con palabras o sin ellas
09/03/2005 11:17 Enlace permanente.

11/03/2005

11 M

11/03/2005 07:32 Enlace permanente.

12/03/2005

Pour avoir si souvent dormi

Corremos el riesgo de acostumbrarnos a lo extraordinario. La repetición de los prodigios nos instala en una especie de normalidad rutinaria y parece que no valoramos cuanto tenemos hasta que lo perdemos. Pienso en regalos como sus besos, que salga agua por el grifo, que la impresora imprima, su cuerpo desnudo, que el servidor de correo reconozca nuestra contraseña, el abrazo de su perfume enredado en mi ropa, el calor del fuego, la música, el olor a café recién hecho por la mañana, la ternura de su mirada o que de mil maneras se anuncie, otra vez, la primavera.
12/03/2005 08:41 Enlace permanente.

13/03/2005

Treinta por treinta

Estas últimas semanas el frío y la cierzera van cediendo tímidamente, resistiéndose, el espacio que hasta ahora han ocupado a los días luminosos propios de las vísperas de la primavera. Ahí fuera, y aquí adentro, todo espera la fuerza de la vida.

Cada día vigilo la noguera. En cuanto tenga hojas suficientes para protegernos del sol mientras comemos, saldré a pescar unas sepias y prepararé una paella para Pepe Melero y su familia.

Ayer se presentó Calanda. El silencio de los tambores, un libro monumento de esos que hace Pedro Rújula. Yo ya había leído Calanda y Paco Ibáñez. Como hoy es un día muy especial para mí, le he pedido a Pepe que me permita regalarles esta lectura cargada de erudición, de amor por un país y por sus gentes. Un texto breve que Pepe Melero escribió rodeado de los treinta mil libros que dan calor a su casa una de las primeras tardes del último otoño. Un texto breve que, en realidad, Pepe Melero ha escrito, palabra a palabra, durante los últimos treinta años.
13/03/2005 10:27 Enlace permanente.

25/03/2005

En contra

relojh_small1.JPGNo me sirve de nada. Es una de esas batallas perdidas, de esos gestos inútiles y gratuitos que no van a ninguna parte. Sé que haga lo que haga no servirá de nada, pero estoy en contra del cambio de hora. Nos roban una hora de esta primavera, sesenta minutos en los que podíamos haber sido genios, poetas, amantes excepcionales o buenas personas. No devolverán esta hora en otoño, cuando ya no la necesitemos para nada, cuando sea demasiado tarde, cuando ella se haya ido.
25/03/2005 16:16 Enlace permanente.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.

[Blogia apoya al Evento Blog España y los Premios Bitacoras.com 2008 | Medio Oficial: ADN.es]