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el vuelo de la mariposa

Homenajes públicos

El debate en torno al monumento proyectado por Elboj para homenajear al alcalde primorriverista y franquista de la ciudad de Huesca es un ejemplo de muchas cosas. Apuntaré ahora algunas:

Un ejemplo de cómo entienden algunos lo público: los espacios públicos, los homenajes públicos y los dineros públicos. El alcalde llegó a la conclusión de que era mejor homenajear a Vicente Campo que a Ramón Acín. Porque debería saberse que el escultor había proyectado un conjunto escultórico para recordar a Ramón Acín. Pero falló el mecenazgo de la CGT. Entonces se encontraron el alcalde y el escultor y decidieron llevar ese proyecto a Huesca. Pero el alcalde convenció al artista de que era más conveniente dedicar el homenaje a su antecesor en la alcaldía, aunque fuera firme partidario de las dictaduras que a Ramón Acín. Nadie dice que haya un acuerdo municipal, que se abriera un concurso público para que artistas, escultores, diseñadores, etc., presentaran en plazo y forma un proyecto -acompañado de su presupuesto-, que hubiera una comisión que valorara y seleccionara los proyectos y que se dieran a conocer a la ciudadanía. En este caso no ha habido nada de cuanto les digo.

Un ejemplo de desmemoria. Hay personas empeñadas en decir que lo que pasó ayer (hace sesenta y ocho años) no tiene hoy ninguna importancia. Que no conviene hablar de todo aquello. Y sin embargo, olvidar a las víctimas es dejarlas morir dos veces, como está escrito en la fosa en la que están enterrados 1.097 milicianos fusilados en una cuneta de Teruel donde una placa reza: Sólo moriremos si nos olvidáis...

Han querido desenterrar a Vicente Campo para dedicarle un tercer homenaje público (ya tiene calle y busto en Huesca). Pero quieren que aparezca descontextualizado, sin pasado, sin ideología, rodeado de una asepsia política y ética imposible de creer. Y la historia no se resume, claro que no, en una historia de buenos y malos. Pero hubo hombres buenos, y hombres malos.

Por último diré que ha habido un grupo de ciudadanos, de hombres y de mujeres, que no se han conformado con el silencio, con mirar para otro lado y, simplemente, han dado su opinión. Públicamente. Por escrito. Y lo han hecho en la humilde sección de cartas al director de un periódico de la ciudad. No ha habido ni grupo político, ni medio de comunicación que haya apoyado esta campaña. No les ha guiado más interés que el de vivir en una ciudad un poco más justa. Y han hablado y han escrito cuando lo más fácil, ya lo saben todos ustedes, es el silencio.
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5 comentarios

De Anton -

Querido Víctor:
La mejor manera de llegar al paraíso, para mí, es ir hacia Alcañiz, tomar el desvío a Calanda a la derecha, cuando has entrado en el pueblo, al lado del restaurante Balfagón, hay una carretera a la izquierda, al lado mismo de una segunda gasolinera diminuta, que lleva a Mas de las Matas. Sigues hasta allí, rodeas el pueblo, y ves tras rebasar una curva de sartén otra carretera a la izquierda en dirección a Aguaviva y Morella. La sigues y no la dejas: cruzas la Balma, Zorita del Maestrazgo, sigues siempre en dirección a Forcall. Hay un momento en que, tras dejar otra gasolinera solitaria, puedes optar entre Morella y Forcall. Vas hacia Forcall, atraviesas el pueblo, sigues, sigues, y de repente te encuentras con un puente, tomas hacia la izquierda, hacia La Mata, Mirambel y Cantavieja. Sigues recto, recto, y poco después de pasar la Mata, te encuentras con otro desvío a la izquierda hacia Mirambel y Cantavieja. Son 17 kilómetros, más o menos. Sigues, sigues, y a las 2 horas y 45 minutos llegas a Cantavieja, el paraíso en lo alto. Un gran abrazo. Antón.

Mariano -

Víctor, tu texto es perfecto. Me alegro de la paralización del monumento al señor V.C. No conocía las interioridades del caso. Hay personas que cuando ocupan cargos públicos pierden la chaveta, como si se hubieran dado un golpe, ¡vaya! y toman decisiones absolutamente incomprensibles; en este caso, inadmisibles. ¿Qué pensaría Ramón Acín de ese escultor y de este alcalde?
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Anónimo -

No hay nada que se pueda añadir al artículo. Lo has "clavao".

Anónimo -

¿Por qué a los alcaldes demócratas les fascina tanto el franquismo y los alcaldes franquistas? Igual que le sucedía a Camilo José Cela, ese escritor que también fue espía...

Javier -

Como decía Labordeta...

"Aquí siempre quieren mandar los mismos"

J. ;)
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